El proyecto presentado por el gobierno nacional redefine el mandato del Banco Central y establece como único objetivo la preservación del valor de la moneda. Además, prohíbe de manera explícita el financiamiento directo o indirecto del Tesoro, dispone que las reservas internacionales sean de propiedad exclusiva del BCRA, sin posibilidad de ser utilizadas por el Poder Ejecutivo, y crea un régimen de convertibilidad o ancla monetaria destinado a limitar la emisión.
Es decir, que el Gobierno busca que el Central cuente con mayor independencia y se limite a "un servicio de liquidez a la economía".
La reforma también contempla la prohibición de la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal y el endurecimiento de los requisitos para modificar la composición del directorio. Asimismo, eliminará las utilidades contables o "ficticias", salvo en situaciones excepcionales vinculadas a procesos de deflación.
En paralelo, la Casa Rosada busca reemplazar los cinco objetivos actuales del Banco Central por una única finalidad. En ese marco, pretende poner fin al esquema de letras intransferibles utilizado para asistir financieramente al Estado e impulsar un régimen de sanciones penales para los funcionarios que vulneren la autonomía de la entidad o autoricen la emisión monetaria.
Durante su discurso, el jefe de Estado planteó: "Esta reforma no funcionará por sí sola, sino que formará parte de un programa más amplio, integrado por la reforma del denominado ‘grillete fiscal’, la reforma del mercado de capitales y la reforma del mercado de seguros".
"El ‘grillete fiscal’ consistirá en una regla permanente que garantizará que la Argentina no pueda aprobar ni sostener un presupuesto deficitario. El mecanismo funcionará de la siguiente manera: si durante varios meses consecutivos el resultado fiscal es deficitario, el Congreso tendrá algunas semanas para restablecer el equilibrio de las cuentas públicas. En caso contrario, entrará en vigencia el denominado shutdown y se paralizarán las actividades no esenciales del Estado", explicó al respecto.
Y profundizó: "Se congelarán los nuevos gastos, no se adjudicarán contratos, no se incorporará personal y se suspenderán las transferencias discrecionales a las provincias. El presidente, el vicepresidente, los senadores, los diputados y los ministros no cobrarán un solo peso de sueldo. Si la política no hace los deberes, pagará el costo. La ley protege expresamente las prestaciones y funciones esenciales del Estado. Las jubilaciones, las pensiones, las asignaciones familiares, el seguro de desempleo, la salud y la seguridad, quedarán exceptuadas".
Mercados de capitales y seguros
El presidente anunció cambios en el Mercado de Capitales. "Vamos a impulsar un proyecto de liberalización profunda de nuestro mercado de capitales con una misma idea: correr al Estado del medio y dejar que el ahorro fluya hacia quien quiere producir", adelantó.
Y una reforma en materia de seguros. "Habrá libertad absoluta para que las compañías diseñen y ofrezcan productos sin autorización previa del regulador", dijo. Consideró que así, "nuestros seguros se volverán más simples, más rápidos y más baratos".
"Estas reformas tienen una secuencia legislativa, pero están todas interconectadas", advirtió Milei.
"El déficit cero nos alejará del fruto venenoso del árbol prohibido que es la emisión monetaria. La reforma del Banco Central le impedirá al político falsificar esos frutos y un mercado financiero profundo permitirá acceso al crédito, a mejores condiciones y cobertura para que los agentes puedan perseguir sus propios proyectos en libertad", concluyó el presidente en Cadena Nacional.
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