1 de Mayo: De actos revolucionarios a feriado dominguero
Evolución del Día del Trabajador.
Nicolás Alberio
Nada se pierde, todo se transforma dice la canción. Así pasó con el 1º de Mayo. Los primeros episodios por Día del Trabajador en nuestra historia se remontan desde los inicios de esta fecha emblemática a nivel mundial. No debe sorprender que Argentina fuera el único país de América Latina que se sumara a aquel 1de Mayo de 1890 al reclamo por las 8 horas de trabajo. Actualmente, la fecha se convirtió y terminó siendo un feriado dominguero.
Pero cómo eran antes los actos por el 1º de Mayo en los comienzos de la clase trabajadora nacional.
Los orígenes se remontan a un grupo de exiliados políticos alemanes, perseguidos por el gobierno de Bismarck, quienes fundaron el 1 de enero de 1882 un club socialista al que bautizaron "Verein Vorwärts", que significa "unidos adelante". Allí comenzaron una intensa actividad en defensa de los derechos del trabajador.
En 1890 el país se encontraba gobernado por Miguel Juárez Celman, quien venía jaqueado por una crisis económica sin precedentes hasta el momento. Al colapso financiero producto de la emisión de papel moneda sin respaldo, se sumaba el haber tomado un empréstito que gravaba las rentas de aduana, la restricción del crédito por parte de los bancos y las sequías en el campo.
Esta situación hizo que el dinero escasease, que subieran la tasa de interés y que se desplomaran los valores bursátiles. La Revolución del Parque, que estalló el 26 de julio de ese año, derrotada en la acción pero triunfante en lo político, sellaría la suerte del mandatario cordobés y terminaría renunciando al mes siguiente.
A esto se sumaba que en el último tercio del siglo XIX, Argentina había recibido enormes contingentes de inmigrantes europeos expulsados de su tierra natal por las hambrunas. Con ellos llegaron las ideas de izquierda, socialistas y anarquistas, que moldearon la conciencia de los trabajadores. Las terribles condiciones laborales, el hacinamiento y los accidentes en los talleres urbanos, eran moneda corriente. Por otro lado, la confluencia de las diferentes experiencias (y nacionalidades) enriquecían los debates entre obreros de la época
En ese panorama Vorwärts decidió, en 1890 -de acuerdo a las directivas del Congreso Obrero Internacional celebrado en París- conmemorar, en todos los países, la fecha del 1 de mayo. La denominaron "fiesta internacional de obreros". La celebración sería el puntapié inicial de la creación de una federación de obreros en el país y de la edición de un periódico.
Ese día se reunieron miles de trabajadores en pleno barrio de Recoleta. Fue impulsado por el club obrero alemán Vowarts (Adelante) luego de largas discusiones entre socialistas y anarquistas. Los socialistas querían presentar un petitorio al Congreso Nacional reclamando las 8 hs. Los anarquistas consideraban inútil exigirle algo al Estado, pero la necesidad de fortalecer la propaganda por la emancipación social los hizo unirse en la misma jornada de lucha.
El acto fue un gran paso en la organización de los trabajadores. Meses después se creó una Federación y salió a las calles un nuevo periódico: El obrero.
El nuevo siglo vio surgir decenas de gremios combativos y se expandieron los métodos de lucha: paros, huelgas generales, acciones callejeras y enfrentamientos con la policía. Los actos del 1º de Mayo en los años siguientes se dividieron entre socialistas y anarquistas.
Con el avance de sectores reformistas, las demandas se volvieron más corporativas y menos políticas. Primero, bajo la influencia de los sindicalistas y los socialistas (en los 20), y luego con el PC (con peso en importantes ramas industriales desde los 30). La política de Frente Popular impulsada por este último desde 1936, transformó las jornadas de lucha en actos “democráticos”. Al desarmar ideológicamente a los trabajadores, las direcciones reformistas le allanaron el camino al peronismo para que imponga sin esfuerzo su “fiesta del trabajo”.
Así, el 1º de Mayo que nació como un día para reivindicar consignas obreras y reclamar derechos laborales terminó convirtiéndose en un feriado dominguero.