martes 31 de enero de 2023 - Edición Nº2611
Dos Líneas » Actualidad » 23 ene 2023

Horacio Rodríguez Larreta busca aliados para el 2023

“Esta es la etapa de consolidar los apoyos, tanto de referentes como de posibles candidatos en las provincias”, transmitió un funcionario involucrado en el armado electoral, y ubicó primero la instancia de “mostrar músculo” de cara a las definiciones en el PRO.


En paralelo a la estrategia de “humanización”, con las fotos descontracturadas en las actividades de verano, Horacio Rodríguez Larreta encadenó señales de la apuesta de su armado político para el último tramo de la maratón, como llama al largo recorrido para intentar llegar a la Casa Rosada. A la imagen beatle para reflejar el acercamiento con Gerardo Morales le siguió el encuentro entre el titular de la UCR y Elisa Carrió, como parte del mismo polo recortado del ala dura del PRO y otros sectores del radicalismo.

“Déjenme pasar febrero”, respondió Rodríguez Larreta a dirigentes que le consultaron en la intimidad en qué momento lanzará su candidatura y confirmará su acuerdo con los socios de Juntos por el Cambio. Además de insistir con su mantra de no precipitarse en la carrera de fondo, antes la prioridad será enfocarse en la disputa interna en el PRO. No sólo en la pulseada con Patricia Bullrich. También en el ajedrez silencioso y de final con suspenso con Mauricio Macri.

“Esta es la etapa de consolidar los apoyos, tanto de referentes como de posibles candidatos en las provincias”, transmitió un funcionario involucrado en el armado electoral, y ubicó primero la instancia de “mostrar músculo” de cara a las definiciones en el PRO. Con ese propósito Rodríguez Larreta encabezó en diciembre una reunión en Costa Salguero con dirigentes de todo el país.

“Nosotros construimos nuestro camino sin ver qué hacen los del costado. Después, claro que sumar músculo territorial puede tener influencia en las decisiones de los otros”, plantearon cerca del jefe de Gobierno.

Los movimientos con Morales y Carrió apuntaron en el mismo sentido, aunque estimaron que el próximo paso coincidirá con el acto de lanzamiento a fines de febrero o ya en marzo. “A partir de que se transparente la candidatura en confluencia con el liderazgo”, según el esquema proyectado en la sede porteña de la calle Uspallata.

Para que buena parte del camino quede despejado, según la mirada en el Gobierno porteño, Rodríguez Larreta procurará avanzar durante el verano en un acuerdo o al menos un entendimiento con Macri. Algunos dirigentes mantienen la perspectiva -o acaso el deseo- de que el ex presidente desistirá de ser candidato, y en ese caso se considerarían satisfechos con que no exprese preferencias en una eventual disputa con Bullrich en las PASO. “Que negocie su neutralidad para conservar una cuota de influencia”, en palabras de uno de los armadores.

Otros, en cambio, no descartan un eventual intento de Macri por su propio segundo tiempo. “Hay que ver qué hace Mauricio y también Patricia. De cualquier modo la decisión de Horacio de ir a las PASO está tomada y no es algo que pueda condicionar nadie”, advirtieron. Bullrich pasará el inicio de esta semana en Villa la Angostura, donde será recibida por Macri en el country Cumelén.

A su vez, en los primeros días del otoño Rodríguez Larreta tendrá que superar uno de los obstáculos acaso más empinados de la maratón, el mojón en el que Marcelo D’Alessandro cumplirá la licencia de 90 días por los presuntos chats comprometedores con jueces, funcionarios, operadores judiciales y concesionarios de la Ciudad. “El mejor escenario sería que vuelva, pero no va a ser fácil demostrar que el contenido de las conversaciones fue modificada”, reconoció uno de sus colegas en el Gabinete.

Mientras tanto habrá más fotos con los socios y los candidatos en las provincias. Con Morales podría volver a encontrarse en el Carnaval de Jujuy. Tanto el titular de la UCR como Carrió comenzaron a instalar la necesidad de esta vez armar un gobierno de coalición en caso de volver al poder, a diferencia de la gestión de Macri. “Que haya una integración en serio, con un programa y responsabilidades compartidas, y no que el presidente integre a un par de dirigentes de los otros partidos por afinidad y sin un acuerdo”, diferenciaron desde ese sector del radicalismo y en la Coalición Cívica.

Rodríguez Larreta se mostró de acuerdo, aunque también dejó un aviso como contrapartida. “Somos socios en las ganancias y en las pérdidas. Después son rápidos para despegarse”, tradujo un dirigente de su confianza. La posibilidad de fórmulas cruzadas formó parte de las conversaciones, pero las definiciones quedaron para más adelante.

En paralelo, Bullrich también habló de formar “un verdadero gobierno de coalición” y cruzó elogios con Gustavo Valdés en Corrientes, con el propósito de exhibir que las variadas tribus de la UCR se mueven con autonomía más allá de la preponderancia de Morales en el Comité Nacional.

“Hoy ningún radical trae a todos”, admitió un armador de Rodríguez Larreta. Macri recela de las negociaciones con los correligionarios, en especial con Martín Lousteau en la Ciudad aunque también mantiene cuentas pendientes con Morales. En su propósito de marcar la cancha, el ex presidente a la vez mostró su desacuerdo con la incorporación de Martín Redrado.

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