jueves 28 de mayo de 2020 - Edición Nº1633
Dos Líneas » El País » 15 oct 2019

La inmoral deuda con los jubilados

La pérdida del poder de compra real de las jubilaciones de 2015 a la fecha ha sido de un 20%.


Por:
Alexis Dritsos

El triunfo electoral de Cambiemos en  2015 incluyó un importante respaldo de las personas mayores del electorado.  Los datos de las encuestas muestran que en el grupo de mayores de 55 años Cambiemos obtuvo su mayor ventaja relativa respecto de sus adversarios, hecho que fue ratificado en las elecciones de medio término en 2017.

Concretamente, los mayores y los jubilados en particular, se habían alejado del kirchnerismo de manera contundente.

Con la llegada de Macri al poder comenzó una etapa marcada por el marketing político del que el segmento de los jubilados no estuvo ajeno. Dentro de las medidas específicas que tomaron se destacan el otorgamiento masivo de préstamos con fondos del ANSES y el ofrecimiento del Programa de Reparación Histórica para intentar poner fin a  miles de juicios inconclusos con reclamos por la incorrecta actualización de los haberes.

A fines de 2017, el gobierno de Cambiemos logró modificar el sistema de actualización de haberes, lo que repercutió en una pérdida constante del valor final de los haberes en relación al que hubiera tenido de haber continuado el uso de la fórmula anterior.

Paralelamente, luego de un 2017 con una inflación del 24,8% se produce una aceleración en el IPC que alcanza el 47,6% para el año 2018, en medio de un creciente proceso de devaluación e inestabilidad general.

Los efectos sobre el poder adquisitivo de las jubilaciones se percibieron de inmediato. Además de perder ingresos contra la inflación de manera sistemática, se verifica que la canasta de productos y servicios representativos para este segmento incrementa su valor por encima de la evolución del mencionado índice. Esto significa, por ejemplo, que alimentos o medicamentos aumenten más que la inflación medida en igual período de tiempo.

El resultado es concluyente: la pérdida del poder de compra real de las jubilaciones de 2015 a la fecha ha sido de un 20% aproximadamente.

Actualmente, se estima que de los casi 6 millones de jubilados y pensionados unos 2,8 millones (47%) cobra la mínima que a partir de septiembre alcanza los $ 12.937.

Por el lado de la evolución de la canasta básica de los jubilados, la Defensoría de la Tercera Edad estima el valor actual de la misma en $ 38.000. Esta cifra implica que el 70% de los jubilados no pueden acceder a este umbral mínimo de productos y servicios, incluyendo a aquellos que perciben dos haberes en el hogar. La situación de las Pensiones no Contributivas y de las Pensiones Universales para Adultos Mayores es aun peor ya que los valores percibidos son menores al de la jubilación mínima antes mencionada.

Además del efecto de la política económica del actual gobierno sobre los precios y los ingresos, la crisis financiera y cambiaria también afecta el futuro del sistema jubilatorio. El FGS (Fondo de Garantía y Sustentabilidad) conformado por los fondos estatizados luego de la eliminación de las AFJP, que contaba con activos valuados en U$D 66.000 millones a fines de 2015, hoy se encuentra con el equivalente a U$D 22.000.

Paralelamente al efecto negativo de las de las devaluaciones, el gobierno comenzó a utilizar los fondos como fuente de financiamiento de gastos corrientes del sistema como ha sido en el caso de la Reparación histórica, el otorgamiento de préstamos tanto a personas como a las provincias.

La colocación de Letras del Tesoro compulsivamente en el FGS en días previos al “reperfilamiento” anunciado por el gobierno representa una muestra contundente del manejo inescrupuloso y del saqueo al que han sometido al sistema previsional en su conjunto y en particular a este fondo que tenía originalmente la finalidad de garantizar las prestaciones previsionales ante situaciones críticas.

La tarea que enfrentará el próximo gobierno en esta materia es muy compleja.  De inmediato deberá recomponer el poder adquisitivo de las jubilaciones y pensiones para sacar de la zona de indignidad en la que hoy se encuentran  millones de ciudadanos mayores.

Simultáneamente deberán reconstruir el FGS gradualmente para lograr su recuperación patrimonial que permita transformarlo en una verdadera garantía de la sustentabilidad futura del sistema previsional.

La consolidación de un proyecto basado en la producción permitirá la recuperación de PYMES y comercios y la consecuente creación de nuevos empleos registrados, siendo éstos la principal garantía para la sustentabilidad futura de nuestro sistema previsional.

* Alexis Dritsos Economista Partido Socialista

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