jueves 13 de diciembre de 2018 - Edición Nº1101
Dos Líneas » El País » 6 oct 2018

Panorama económico

Tocando Fondo: La economía real en terapia intensiva

Las promesas de lluvias de inversiones, la aparición de brotes verdes y segundos semestres de prosperidad han quedado sepultados por la realidad.


Por:
Alexis Dritsos

Al cabo de dos años y medio, las promesas de lluvias de inversiones, la aparición de brotes verdes y segundos semestres de prosperidad han quedado sepultados por la realidad. Hace muy pocos días se anunció un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, y aunque se lo intenta “vender” de otra manera, no es otra cosa que la consecuencia  lógica del rotundo fracaso en la política económica del gobierno de Cambiemos.

Este segundo capítulo en la renovada relación con el Fondo, marcará a fuego el último tramo de la gestión del gobierno planteando grandes interrogantes sobre los resultados que puede generar en la economía de nuestro país. Los temores sobre un escenario de hiperinflación y un nuevo episodio de default, conviven con datos alarmantes relacionados con una creciente recesión que afecta a los sectores productivos, al comercio y a las familias en general.

Mucho se ha dicho de la crisis cambiaria que comenzó en mayo de este año, y la atención sobre el dólar acapara el interés de los medios y la opinión pública en general. La realidad, lamentablemente, es mucho más compleja.

El problema principal que enfrenta Argentina es la ausencia de un plan económico propio, consistente y realista para enfrentar la grave crisis en la que ingresamos producto de los resultados de la gestión fallida del actual gobierno.

En su lugar, lo que se está implementando es el plan del FMI que tiene como objetivo fundamental asegurar el repago de la deuda externa de nuestro país. El Fondo ha garantizado  fondos suficientes para cubrir los vencimientos al menos hasta finales de 2019, y a cambio de esa cobertura, nuestro país se ha comprometido a tomar medidas de ajuste para alcanzar el ansiado déficit cero.

Por su parte, el BCRA está condicionado a operar de acuerdo al manual de procedimientos del Fondo. Para contener el dólar han apelado a un torniquete monetario con altísimas tasas de interés, impulsando las LELIQ, una feroz contracción monetaria, y un sistema dudoso de flotación por bandas que sólo resiste con la reaparición de dólares golondrina que reeditan una nueva bicicleta financiera.

Con este panorama es incierto si el gobierno, con la credibilidad quebrada inclusive a nivel internacional, podrá contener la volatilidad cambiaria por algún tiempo.

Lo que está muy claro es que de no modificarse la inconsistente y dañina política implementada, el futuro no resulta muy alentador en ningún aspecto. El nuevo ciclo de la bicicleta financiera puede durar un tiempo pero siempre termina igual: con devaluación e inflación. En esta ocasión va a ser más severo ya que el ajuste monetario y fiscal es muy profundo y ya está causando niveles de recesión muy alarmantes. El costo económico y social se está tornando intolerable para la mayor parte de la sociedad, producto de la alta inflación, el crecimiento del desempleo, y el incremento de la pobreza.

Las medidas necesarias para resolver los problemas que plantea la crisis son diametralmente opuestas a las que implementa el gobierno con su plan recesivo. Es necesario generar el ingreso de dólares genuinos, exigiendo a los exportadores que liquiden sus exportaciones a no más de 30 días, recortando importaciones de bienes de consumo, fomentando exportaciones y el turismo receptivo. Hay que imponer limitaciones al capital financiero golondrina exigiendo, al menos, una estadía de 1 año.

Se deben implementar líneas de crédito blandas para PYMES y comercios para poder superar el estrangulamiento financiero que está frenando la cadena de pagos. Las tarifas de servicios públicos y precios regulados, deben congelarse hasta el 31/12/2018 con los valores  de agosto de 2018. Estos precios deben desdolarizarse definitivamente para pasar a un esquema basado en costos reales locales para elaborar la nueva estrategia de precios de cara al futuro.

Es necesario eliminar el IVA de las tarifas de servicios públicos de los consumos medios y bajos de PYMES, comercios y familias. Se debe implementar un sistema de eliminación del IVA en los productos de una canasta básica de productos para los sectores de menores recursos.

Todas las medidas propuestas tienen como objetivo calmar la corrida cambiaria,  bajar la inflación y recomponer la caída de los ingresos. Se trata, en definitiva, de dejar atrás  la receta de ajuste recesivo que caracteriza el programa en curso para implementar una política que ponga nuevamente en marcha la economía.

El cambio de rumbo necesario solo podrá concretarse si el gobierno se  abre al dialogo político para consensuar medidas económicas con otras fuerzas políticas que permitan sacar al país de esta suerte de terapia intensiva en la que se encuentra. Ya no alcanza con Cambiemos solamente.

De cara al futuro se plantean muchos interrogantes. Lo que está claro es que el saldo de la gestión del actual gobierno constituirá una terrible herencia para  quien lo suceda en 2019.

* Alexis Dritsos- Economista Partido Socialista

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