domingo 24 de junio de 2018 - Edición Nº929
Dos Líneas » Opinión » 13 jun 2018

Por la defensa de las dos vidas

Karina Molina- Diputada nacional de Cambiemos


Por:
Karina Molina

Después de un amplio debate en las audiencias en donde los expositores han dado a conocer sus opiniones y argumentos, ratifico mi posición: Considero que se tiene que tener en cuenta principalmente que, el planteo de este proyecto deviene improcedente toda vez que es contrario a la Constitución Nacional.

Con la reforma del año 1994, nuestro país se adhirió al pacto de San José de Costa Rica, incorporándolo al texto constitucional, en donde el aborto voluntario no está permitido, ya que contempla que la vida de la persona por nacer está protegida desde su concepción. Cabe mencionar que nuestro país se adhiere a este efectuando 2 únicas excepciones, el aborto terapéutico, es decir cuando corre peligro de vida la progenitora y en casos de violación.

Vale recordar que en lo dispuesto en el art 75 inc. 22, estos tratados tienen jerarquía constitucional, por lo cual para habilitar la posibilidad de legalizar el aborto habría que reformar la carta magna. También en el capítulo 2 se establecen los derechos civiles y públicos (exactamente en el art.4 inciso 1); toda persona tiene derecho a que se respete su vida. Este derecho estará protegido por la ley y en general a partir de la concepción. Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente. Sus fundamentos se basan en lo establecido en la Convención de los derechos del niño en donde se declara que el mismo es considerado desde su concepción hasta los 18 años de edad. Por lo que este proyecto estaría infringiendo la constitución nacional y por ende sería inconstitucional.

Considero que estos proyectos no son despenalizadores, son absolutamente legalizadores del aborto libre, con el agregado de la gratuidad por parte del Estado. Lo que proponen es mucho más que la sola despenalización, es la creación del derecho a abortar, lo cual es muy distinto.

No bastaría con despenalizar el aborto a través de una reforma del Código Penal, sino seria también necesario modificar el Código Civil en cuanto este protege la vida humana desde la concepción, porque de lo contrario el abortar dejaría de ser un ilícito penal (delito), pero seguiría siendo un ilícito civil, y por ende ilegal.

Podemos legislar para aportar, enriquecer y jerarquizar con instrumentos legales propuestas que viene desarrollando el poder Ejecutivo a través de los organismos pertinentes como así también considerar y analizar proyectos de ley que se orienten en esa misma dirección.

En nuestro Parlamento hay iniciativas legislativas significativas entre ellas encontramos el proyecto de ley "Protección integral de los derechos humanos de la mujer embarazada"; proyecto que promueve el acceso a una atención integral de la mujer así como del niño a través de la ampliación de facilidades de acceso a medios no solo de índole sanitario, sino también económicos y cobertura psicológica. El mismo busca reducir la brecha entre la mujer que se encuentra en estado de vulnerabilidad y la que no, proporcionando un sistema de contención de la misma. También otro proyecto como el de adopción precoz para las mujeres que decidan no abortar y dar a luz a sus hijos para entregarlos en adopción; y en esa misma orientación se encuentran varios más.

He sido testigo en las audiencias de los relatos de situaciones vividas por mujeres que han pasado por el proceso de un aborto, y manifestando el dolor que me ha causado escuchar los testimonios por los traumas psicológicos que han padecido estas mujeres; comprendí que el aborto deja un daño muy profundo, una herida que acompaña a la mujer por el resto de su vida.

Del mismo modo considero que no pueden soslayarse las conclusiones científicas que han sido expuestas en las diversas audiencias, que sitúan el comienzo de la existencia de la vida humana en el momento mismo de la concepción en el seno materno, lo que importa que desde ese instante existe la viabilidad de la misma hasta el nacimiento en el cual quedará concretada ya como vida independiente del seno materno. En tal sentido, a través de las leyes no es posible desconocer esa realidad fáctica y fijar como comienzo de la vida humana cualquier momento posterior hasta el nacimiento porque eso sería arbitrario y contrario a la lógica del proceso natural que concluye con el nacimiento.

Por todo esto, por la defensa de las dos vidas, y el mandato conferido por gran parte de mi pueblo es que no estoy a favor de los proyectos de despenalización del aborto.

* Karina Molina- Diputada nacional de Cambiemos

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