lunes 18 de diciembre de 2017 - Edición Nº741
Dos Líneas » Opinión » 9 oct 2017

Margarita Stolbizer

La educación para la igualdad y la libertad

Margarita Stolbizer- Diputada nacional GEN


Más allá de las estadísticas del Indec, de los distintos observatorios o de las consultoras, recorrer el territorio de la provincia de Buenos Aires me lleva a encontrarme con realidades que los números no pueden mostrar.

¿Qué es lo que veo en mis recorridas de campaña? Veo que hay una relación directa entre la educación y la ocupación. Veo que en el Conurbano bonaerense el número de los tristemente famosos “ni-ni” es muy alto. Veo también que la escuela es una de las instituciones que goza de mayor prestigio y que es en ella en la que debemos apoyarnos para reconstruir nuestro país y poder proyectar un futuro. Sin embargo, solo la mitad termina la escuela secundaria.

Si bien es cierto que este punto de partida es compartido entre casi todas las fuerzas políticas, el análisis y las propuestas difieren. Como la educación es un punto central para mí, independientemente de que no sea un tema en las campañas en general porque no suma votos, yo quiero fijar una posición clara: sí es necesario articular la educación con el trabajo, pero no es suficiente.

En estos días escuchamos las declaraciones de un candidato a diputado que ponía en duda las necesidades de aprender matemática de una chica del interior de Tucumán. Esta es, quizá, la posición más conservadora de una valoración sobre la educación que corre tanto por izquierda como por derecha. Es decir, oficialismo y oposición muchas veces piensan que la educación debe ser la articulación para que los jóvenes ingresen en el mundo laboral. Por supuesto que nadie podría oponerse a esto. Pero la educación no es solamente la posibilidad de acceso a un trabajo a través del aprendizaje de oficios o la incorporación de prácticas en empresas en los últimos años del colegio secundario.

La educación es, antes que nada, la posibilidad de ser libres con el pensamiento. De pensar críticamente. Y pensar es un trabajo. Recuerdo que en los años ’80 ciertos grafittis señalaban algo así como “la educación nos hace libres”. En esos tiempos de revolución y retorno a la democracia, la educación tenía el valor de la libertad.

¡Vaya peso tiene, entonces, la educación: igualdad y libertad! ¡Qué conceptos que pesan sobre sus espaldas! La educación abre la posibilidad para que todos estemos en igualdad de condiciones no sólo en el mundo del trabajo sino en las formas de vida que queramos darnos, pero también nos abre la puerta de la libertad para elegir qué queremos ser, hacer, decir y pensar.

En estos tiempos de urgencia, la educación debe ayudarnos a sacar a los “ni-ni” de las condiciones de extremo abandono y tristeza a través de la formación para los oficios, pero no debemos perder de vista que la educación nos inscribe en la utopía de la igualdad y la libertad. En mi deseo de comunidad fraternal, yo no quiero dejar a ningún argentino fuera de este sueño.

Por todo esto, aunque nos lleve décadas, tal vez demasiadas, no podemos correr el eje de la discusión y recordar que nuestro país se cimentó en las bases de la educación sobre todo los temas y para todos los argentinos.

* Margarita Stolbizer- Diputada nacional GEN

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