sábado 21 de septiembre de 2019 - Edición Nº1383
Dos Líneas » Entrevista » 1 sep 2019

Lisandro Sabanés: “Hablar de Venezuela es una estrategia de los espacios pro mercado”

El analista internacional conversó con Dos Líneas sobre cómo influye el contexto exterior en la campaña electoral.


Lisandro Sabanés es analista internacional. Se recibió en la Facultad de Periodismo de la UNLP, en donde actualmente se desempeña como docente.  Como integrante del Observatorio de Estudios Electorales y Políticas Institucionales de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata asistió a múltiples elecciones en Latinoamérica y en los Estados Unidos.

En declaraciones a Dos Líneas, analizó la permanente presencia del caso Venezuela en las diversas campañas electorales, al tiempo que dio su impresión de cómo puede ser la política exterior que adopte Alberto Fernández si resulta electo presidente en octubre.

¿Cómo se explica que esté tan presente Venezuela y lo que sucede allí en la campaña presidencial argentina?

Es una estrategia que han usado los espacios pro mercado, pro Estados Unidos, en toda Latinoamérica. En todas las campañas que asistí como observador, como  por ejemplo, Chile, Colombia, Uruguay, Brasil o Ecuador. En todos esos países, se utilizó el ejemplo Venezuela como mecanismo de confrontación de lo que definen como los populismos locales. Muestran el desastre venezolano y lo pegan a los populismos latinoamericanos. Es una estrategia recomendada por alguien, no creo que sea casualidad.

¿Y ese alguien quién sería?

`El norte, que no es Bolivia´, como diría Cristina. No te digo que es Trump en persona, pero los grandes estrategas del Imperio seguramente lo recomiendan. Cuando estuvo en Estados Unidos, Pichetto volvió diciendo que estaba convencido que tenía que acompañar a Macri. Además de asesorarlo en este sentido, le dieron instrucción de utilizar estas cosas: que Kicillof es marxista, hablar en contra de los inmigrantes o el chavismo como fantasma. Esta estrategia les ha funcionado en todos los países que cité, excepto Ecuador.

¿Cómo lo ves puntualmente en Argentina?

Macri está destrozado políticamente, que no es algo nuevo. Por otro lado, Argentina tiene el peronismo que lo hace distinto de toda Latinoamérica. En los otros países funciona porque está lleno de venezolanos que te aplican el sentido común. En Chile dicen vamos a terminar como Venezuela, y el chileno llevaba a lavar el auto, o le compra una pizza a un venezolano que le cuenta las penurias que están pasando y listo, dos más dos es cuatro. Vos después le podés explicar que el Imperio hace tal o cual cosa, que el Comandante Chávez, pero el tipo dice esto es cierto. A eso se suma la experiencia de izquierda con Allende en la década de 1970 que gestionó muy mal. Al margen de la desestatización de la CIA y de las elites, y de algo que no siempre se dice, del poco acompañamiento de un gran sector de la propia izquierda, Allende gestionó mal.

Todo indicaría que Alberto Fernández va a ser electo presidente ¿Cómo proyectas que puede ser la relación con Bolsonaro y cómo sigue el Mercosur?

La relación con Bolsonaro difícil, porque tiene una relación compleja hasta con sus propios ministros y con su vicepresidente. Es muy iluso pensar que puede tener una buena relación con Alberto Fernández, inclusive con Macri. Ahora no se expresa públicamente, pero imagino que Macri debe estar bastante mufado de la pelea de Bolsonaro con Macron, que expuso que el acuerdo Unión Europea- Mercosur siempre fue una farsa. Francia ahora tiene la excusa perfecta para no avanzar. Y yo sospecho que Bolsonaro, por instrucciones de Trump, deja la puerta abierta para que Francia lo pueda romper. Brasil nunca estuvo interesado en el Acuerdo, por eso Argentina fue quien llevó la vos cantante. Cosa que es curiosa, porque Brasil por peso especifico, porque es una potencia, debería haber sido quien llevara la iniciativa. Para cualquier presidente argentino va ser difícil llevarse bien con Bolsonaro. Pero también es cierto que Argentina y Brasil tienen lazos construidos, económicos, políticos, culturales, que exceden a los mandatarios de turno y que no se pueden desarmar de un día para el otro.

¿Cómo avizorás el futuro del Mercosur?

Está muy complicado, ya lo estaba desde hace tiempo. Ya era difícil sostenerlo cuando existían afinidades políticas entre los presidentes. La realidad es que como unión aduanera venía con muchos problemas. Los uruguayos y paraguayos vienen protestando que no se sienten cómodos con el formato del Mercosur, que los perjudica. En el caso de Argentina, realmente no le estamos sacando un jugo económico. A todos esos problemas que persisten y que no se les encuentra la vuelta agregale que hay gobiernos desinteresados en sostener al Mercosur desde el compromiso político. Pero son cuestiones que no se van a desarmar de un día para el otro.

Si vos tuvieses que proyectar la política exterior que va a adoptar Fernández, qué lineamientos generales podrías señalar.

Va a buscar sumarse a la postura de México y Uruguay respecto de Venezuela, que es la del Papa también. De este modo, se va a correr de la posición dura del Grupo de Lima. Creo que va a reconsiderar el incipiente acuerdo con la Unión Europea para que no sea la salvajada que firmaron actualmente, que es la condena a muerte a la ya de por sí débil industria argentina. Va a intentar mantener un vínculo lo más normalmente posible con Trump. Creo que el presidente norteamericano le jugó una ficha envenenada apretando al FMI para que le preste dinero a Macri. Ahora el FMI queda en una situación de debilidad.

¿A qué te referis puntualmente?

El Mundo ve que el FMI le dio plata a un país que no se la iba a pagar. Es el 65% del dinero que tiene prestado el Fondo y no se la va a poder cobrar. Eso va a tener repercusiones. Ya renunció Lagarde. La política de Trump es salirse de los espacios multilaterales. Se quiere ir de la OMC, de la OTAN. Ya lo hizo del Tratado Transpacífico, reconfiguró el NAFTA. Mandó al muere al FMI, para ahora condicionarlos. Ahora va a decir `yo no avalo más que presten plata, si ustedes le prestaron a alguien que ahora no nos puede pagar´. El objetivo final de Trump es que sea el propio Estados Unidos el que preste el dinero, a quien quiere y en los términos que disponga. Eso es Trump. Busca recuperar el bilateralismo e imponer las condiciones. Él lo que ve es que los chinos se le metieron en las instituciones internacionales, pero hacen chinismo. Los chinos son un ejército, son ordenaditos. Del primero al último chino, todos le hacen caso a Xi Jinping. En cambio a Estados Unidos se le complica, ellos si tienen libres pensadores en todo su esquema y no reportan directamente al Presidente. No necesariamente, Trump se va a enojar porque no le podemos pagar al FMI. Creo que lo va a usar para imponer un nuevo esquema. Le presto plata yo a Argentina y si no pueden pagar, les pido que me den la Patagonia. Así lo hicieron toda la vida, como se evidencia con Alaska o Luisiana.

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