viernes 24 de mayo de 2019 - Edición Nº1263
Dos Líneas » El País » 12 may 2019

Consensuando los 10 mandamientos del Fondo

Precios Esenciales parece naufragar a poco de iniciado, detectándose faltantes en casi el 50% de los productos y precios superiores a los pre-existentes.


Por:
Alexis Dritsos

La persistente caída en la imagen del gobierno reflejada en todas las encuestas y frente a la incertidumbre que generan los anuncios y medidas recientes, ha obligado a la mesa chica del oficialismo a intentar un nuevo cambio de estrategia.

El Plan de Precios Esenciales parece naufragar a poco de iniciado, detectándose faltantes en casi el 50% de los productos y precios superiores a los pre-existentes. Paralelamente, la inflación no se detiene. En marzo marcó un 4,7% y la expectativa de un valor cercano al 4% en abril sigue presionando al gobierno.

El dólar, por su parte, parece haber logrado un endeble equilibrio en torno a los $ 46 en base al uso de reservas autorizado por el FMI y a la repetida estrategia de tasas superiores al 70% que ofrecen las LELIQS. En este momento la estabilidad del tipo de cambio se ha transformado en el único objetivo económico del gobierno y están dispuestos a lograrla a cualquier precio.

Ante la certeza de que este objetivo por sí solo no les garantiza resultados electorales, han entendido que es necesario actuar también en el terreno de la política. La idea, siempre rechazada por el sector de Marcos Peña, ha sido la de recuperar la iniciativa política convocando a la oposición a consensuar políticas de Estado para ser aplicadas por el gobierno que resulte electo en octubre.

La convocatoria en torno a 10 puntos sugeridos por el gobierno ha sacudido el avispero político. El oficialismo, en lenguaje moderado y casi neutro, desliza ni más ni menos que una base de ideas que claramente tienen el ADN del Fondo Monetario. La intención, en términos de expectativas, es la de agradar y calmar a los mercados.

En el aspecto político, busca generar un nuevo capítulo de la polarización planteando el bando de los dispuestos al diálogo en base a estos puntos o los que representan el “caos”, que serían aquellos que los rechazan. Para la oposición no kirchnerista esta estrategia plantea un desafío ya que una mala jugada puede dejarla descolocada en relación a la intención de diferenciarse de ambos bandos de la grieta.

Independientemente del marketing asociado y del lenguaje utilizado, los ejes centrales del acuerdo son: flexibilización laboral, reforma previsional, “independencia” del Banco Central (renunciando a actuar en sintonía con el Poder Ejecutivo), apertura de la economía, y la continuidad del ajuste para garantizar el cumplimiento de compromisos con los acreedores.

Más allá de las especulaciones que cada actor de la política pueda realizar, es evidente que estas medidas son inaceptables para la mayor parte de los sectores de la oposición. Se trata de la ratificación del rumbo seguido hasta ahora, pero como prometió el propio Macri, más profundo y más rápido.

No existen cambios reales en las políticas que han llevado a la economía a un proceso acelerado de alta inflación, recesión, pobreza creciente y endeudamiento explosivo.

En general, podemos advertir que no hay propuestas que mencionen el crecimiento, la reactivación de la economía o la implementación de nuevas políticas para enfrentar la pobreza y la desigualdad creciente.

Para que los  ejes centrales del acuerdo sirvan de base a un consenso político amplio es necesario enfocar en propuestas que contemplen, principalmente, el interés nacional por sobre el de los mercados.

En ese sentido sería conveniente plantear:  

  1. En materia laboral: respetar los derechos adquiridos y garantizar que cualquier modificación futura que pudiera proponerse será consensuada con los representantes de los trabajadores de los sectores involucrados.

  2. En materia previsional: Se garantizará la continuidad de ANSESS y del sistema de reparto, como así también  la administración responsable del FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad). Se dará prioridad a la recomposición de ingresos de jubilaciones y pensiones y se acelerará la resolución de los juicios en curso.

  3. Respecto del BCRA: Estará alineado con las políticas del gobierno, que deben apuntar a impulsar el crecimiento, reducir la inflación y alcanzar  la estabilidad financiera.

  4. Respecto de la integración al mundo: Se debe plantear una integración inteligente promoviendo relaciones equilibradas, priorizando la integración regional y promoviendo el crecimiento de exportaciones con mayor valor agregado.

  5. En relación al cumplimiento de compromisos con acreedores: El objetivo de cumplimiento de las obligaciones contraídas requiere de una renegociación que permita alargar los plazos, de promover el crecimiento de la economía y de impulsar una política firme de desendeudamiento.

El gobierno juega esta partida de ajedrez con la oposición impulsando un acuerdo que tiene impregnado el ADN del FMI, buscando un triunfo político. Mientras tanto, el país, sigue esperando cambios reales que despejen la turbulencia que azota a la economía de los últimos tiempos.

* Alexis Dritsos Economista Partido Socialista

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias